Lifestyle: No es solo cuestion de etiqueta: ¿Cómo vestirse y comportarse en una comida de trabajo?

La ropa, los accesorios y las actitudes dicen mucho a la hora de un encuentro laboral. Expertas recomiendan qué ropa usar y qué comportamientos evitar.

Una comida de trabajo es siempre un desafío, no sólo porque se busca cerrar un acuerdo o alcanzar ciertos objetivos, sino también porque la ropa o los accesorios que se vistan, así como los comportamientos, pueden tener una influencia considerable en el éxito o fracaso de la reunión.

Sucede que, contra la creencia popular, el "look" es mucho más que simple moda. Las prendas, los colores y los detalles dicen mucho de la persona que los lleva y, junto con los comportamientos, se convierten en información valiosa a la hora de cerrar un trato.

En este marco, Life & Style consultó a varios especialistas en imagen personal, quienes brindaron sus consejos sobre qué hacer y qué evitar en una comida de trabajo.

 

Detalles a tener en cuenta

 

Si hay algo en lo que todos los especialistas coinciden es que, para saber qué ropa usar en una reunión de trabajo, es importante en primer lugar definir el horario y lugar en que se llevará a cabo la comida.

"Para vestir de forma correcta no es necesario que sea de forma aburrida o exclusivamente de colores apagados. Debemos ir de forma adecuada para la ocasión averiguando previamente cuál es el lugar, qué tipo de ambiente tiene y por supuesto si es un almuerzo, un café o una cena", explica la asesora de imagen Mariana Pappolla.

Obviamente, también es importante conocer al cliente, ya que si se trata de alguien más descontracturado, la vestimenta para la ocasión puede ser más casual.

"En general la idea es no cambiar la vestimenta tras ir a trabajar. Pero, si ese día se tiene un evento especial, entonces se puede poner más atención a la ropa, al maquillaje y a los accesorios", sostiene María Pínola, del Grupo Imagen.

De todos modos, si se trata de un evento nocturno se pueden cambiar los zapatos y accesorios por otros más formales, aunque comprendiendo que no se trata de una fiesta, sino de una comida de trabajo.

Asimismo, Pínola agrega que "hay que tener en cuenta el lugar, ya que éste marca si se debe ser más formal o no".

Otro detalle importante es el rol que se ocupa. En este sentido, destaca que "el anfitrión del evento debe estar un poco mejor vestido que si participa como invitado".

Lo cierto es que hay distintas claves que pueden ser útiles para transmitir con la vestimenta una imagen de credibilidad que ayude a cerrar un acuerdo.

 

"Tips" para los hombres

 

Sin dudas, no es lo mismo asistir a una comida de día o a una nocturna. Pero, tal vez, para los hombres la elección parece más sencilla.

Sucede que en general un traje, junto con una buena camisa y corbata pueden sacarlos de cualquier apuro y en cualquier momento de la jornada.

"Los hombres deben dejarse el saco puesto desde el principio hasta el final. Y, de no tener uno, jamás deberán arremangarse las mangas", señaló Papolla, quien agregó que las camisas deben ser preferiblemente lisas, en tonos claros y evitando que tengan logos o dibujos demasiado llamativos.

La corbata puede aportar un detalle de color, por lo que es importante elegirla adecuadamente, en tonos que favorezcan a la cara sin que lleguen a ser infantiles o muy estridentes.

"Si es un almuerzo o café se puede llegar a prescindir de ella, además de dejar los últimos botones desabrochados", añadió la especialista.

En la misma línea, la asesora de imagen Sabrina Sarmiento opina que la opción más segura y elegante es traje y corbata.

Sin embargo, asegura que "hoy en día muchos hombres eligen un estilo descontracturado, dejando principalmente a esta última de lado".

En este caso, Sarmiento resalta que la mejor opción para vestir incluye camisa, pantalón -que puede ser de tela estilo gabardina o similar-, saco y zapatos. "Todo puede estar en diferentes tonos, pero debe haber una armonía entre sí", señala.

En cuanto a los colores ideales, Pínola puntualiza que lo mejor es un traje azul oscuro, camisa blanca, rosa o celeste y zapatos negros.

Otro detalle a tener en cuenta es que el rostro debe estar despejado y el pelo prolijamente peinado, no sólo por una cuestión de comodidad sino también para transmitir una imagen positiva de transparencia, tal cómo explica Pappolla.

"Siempre es mejor el pelo corto, aunque no quedan elegantes cortes con pelos parados", opina Sarmiento.

 

Opciones para la mujer

 

En cuanto a las mujeres, las opciones son múltiples y no sólo en cuanto a la ropa, sino también por el maquillaje y los accesorios.

Para los encuentros de día, "se puede elegir entre vestido y pantalón o pollera con una remerita o camisa", plantea Sabrina Sarmiento.

En esta línea, aclara que si se opta por un vestido, las líneas deben ser sencillas, mientras que tanto en ese caso como si se elige una pollera se debe tener en cuenta que el largo no quede más arriba de las rodillas.

Otra opción es un traje con pantalón recto y saco levemente entallado, que -según la experta- siempre favorece y estiliza, acompañado por una buena blusa o camisa.

Según la asesora de imagen, la gama de colores ideal incluye a los grises, azules (sobre todo los medios y el noche, que son los más elegantes), el negro, los pasteles, el beige y el camel.

En la misma línea, Pappolla subraya que "la mujer ya no necesariamente se tiene que vestir uniformada de ‘ejecutiva'. Por ejemplo, si se trata de un restaurant fino puede ir formal pero elegante a la vez".

La experta destaca que una opción sería utilizar falda o vestido de color neutro (negro, marrón, gris, beige, azul) pero con algún accesorio que lo "levante" y le dé personalidad. El detalle de color puede estar tanto en la bijouterie, como un pañuelo, reloj, cartera o zapatos.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que algo quede cerca de la cara, ya que si sólo se hace foco en la cartera y los zapatos o abrigo, una vez que se sientan se quedan sin ningún detalle especial a destacar.

Respecto de los tacos, añadió que en los eventos de día o tarde se debe evitar que sean de fiesta o que su altura sea demasiado elevada. Y Sarmiento puso una altura ideal: 5 cm.

Lo mismo sucede con los brillos, transparencias o escotes, que "se deberán dejar solamente para un evento nocturno pero, por supuesto, no hay que abusar de ninguno de estos elementos. Sólo se recomienda un toque que marque la diferencia en el vestuario", remarca Pappolla.

Desde Grupo Imagen recomiendan que la mujer vista un clásico vestido negro de creppe con un blazer arriba o un traje de pantalón saco y camisa.

"Si la comida involucra hombres vestidos de traje, la mujer también debe vestir algún saco, que puede ser de color negro o de otros colores como azules, grises, crudo, beige o violetas", destaca Pínola.

En relación con el maquillaje, las tres expertas consultadas por Life & Style coinciden en que la mujer no puede asistir a cara lavada.

"Para un maquillaje muy sencillo y natural para el día por lo menos deberá usar corrector, una sombra base, rimel y un brillo labial. Si es de noche, se deberá lucir un maquillaje más completo, utilizando una buena base, un poco de color en las mejillas para otorgar frescura y luminosidad al rostro", puntualiza Pappolla y añade que "es muy importante poner foco en la mirada con delineador y sombras de un todo discreto haciendo juego con el atuendo".

Obviamente el peinado debe ser prolijo. Por eso, quienes tienen "pelos rebeldes" tal vez puedan preferir pasar por la peluquería previamente, para sentirse más seguras con ellas mismas.

 

La clave de los accesorios adecuados para el hombre y la mujer

 

Más allá del atuendo, los detalles que acompañan pueden aportar elegancia, color y estilo al look elegido para una comida de trabajo.

"Tanto el hombre como la mujer pueden usar accesorios discretos y en perfecto estado, que queden en armonía con las prendas elegidas", destaca Sarmiento, quien agrega que siempre se debe mantener un balance en cuanto a la cantidad.

Algunas opciones para las damas son los aros preferentemente pegados a la oreja o, si cuelgan, que sean pequeños.

También pueden acompañar el look una cadena o collar discreto y algunos anillos (aunque no muchos).

En cuanto la cartera, siempre tiene que ser pequeña si es una cena, aunque puede ser mediana si es un evento de día.

En el caso de los hombres, algunos puntos clave apuntados por Pappolla y Sarmiento son:

  • El cinturón debe ser del mismo color de los zapatos y las hebillas deben ser discretas.
  • El calzado debe estar en perfectas condiciones y lustrado.
  • Las "zapatotillas" pueden llegar a ser una opción para reuniones informales y look casual, pero que nunca sean blancas ni sport.
  • Las medias deben ser oscuras, como los zapatos, y estar en perfecto estado. Nada de agujeros ni que sean muy gruesas.
  • Un reloj discreto puede ser un buen acompañamiento.
  • Si se viste traje, se pueden llevar gemelos.
  • Para dar un toque personal, que hoy en día está de moda nuevamente, se puede usar pañuelo en el bolsillo del saco (pochet).

Otro detalle que suma personalidad es el perfume. Debe ser "suave que no empalague", según describe Pínola, de Grupo Imagen.

Para un evento de noche se puede tener en cuenta alguna opción más fuerte, pero que no maree.

 

¿Cómo comportarse?

 

Más allá de la vestimenta, hay ciertos comportamientos que deben ser tenidos en cuenta y que pueden ayudar a evitar situaciones incómodas.

Sin dudas, hoy en día el celular es uno de los puntos más controversiales. Nunca se sabe bien qué se debe hacer con él.

Pero las expertas no tienen dudas al respecto. En una comida de trabajo no conviene tenerlo prendido ni dejarlo sobre la mesa, porque da la sensación de que se estuviera esperando un mensaje o llamada.

En caso de que efectivamente se aguarde una comunicación importante, entonces lo óptimo es avisar que se va a dejar el celular prendido. Al recibir la llamada, conviene excusarse de forma sencilla (sin dar demasiadas explicaciones), levantarse de la mesa y hacer la conversación lo más breve posible.

Tampoco las llaves deben ser dejadas en un lugar visible, puesto que de lo contrario se está enviando un mensaje que implica que se está apurado.

"En todos los casos, es fundamental llegar a horario. Si nosotros somos los anfitriones de un almuerzo o cena, siempre tenemos que estar primero en el restaurante o lugar citado para recibir a nuestro cliente o agasajado", explica Sarmiento.

Por otra parte, Pappolla señala que lo ideal es no comenzar la charla hablando de negocios, sino que ese tema debe traerse a colación más bien en el momento de pedir el postre.

"Para la conversación previa es importante estar informado (haber leído el diario del día) y evitar conversar sobre tres temas conflictivos: política, religión y fútbol", agrega.

Asimismo, apunta que el anfitrión tiene que elegir el restaurant más apto para la reunión deseada, chequeando cuál es la mesa que quiere, la forma y ubicación de los invitados. "La persona que está de frente a la puerta o a la ventana principal es la que tiene el dominio de la situación", explica.

Otro punto en el que hace hincapié la experta es en que la cuenta la paga quien invita.

"Es importante evitar la típica escena de varias personas intentando abonar la cuenta. Si es usted el invitado, no intente pagar", afirma.

Aunque aclara que los invitados deben ser cuidadosos con los platos caros o poco adecuados. "Hay que recordar que no es una celebración sino una comida de negocios. No se debe abusar porque uno no sea el que cancela la cuenta", aconseja.

Por otra parte, Pappolla recomienda que si la reunión va a continuar después de la comida, se evite el alcohol, o bien, que se beba lo menos posible para evitar cualquier tipo de interferencia en las horas de trabajo.

De todos modos, si se sugiere un vino, el anfitrión es quien debe cerciorarse que se encuentra en buen estado. De esta manera, demuestra al cliente que cuida cada detalle, además de que denota cultura de su parte.

En tanto, Pappolla también considera que "de haber intercambio de regalos se realizarán al final de la comida".

"Se debe mirar a los ojos del interlocutor, ser discreto, no gritar, ser cordial y simpático, hablar lo justo", resumen desde Grupo Imagen.

 

Lo que nunca se debe hacer

 

Así como ciertos comportamientos, ropas y accesorios son recomendables, hay otros que es mejor evitar.

En este sentido, las expertas consultadas por Life & Style puntualizan una serie de errores habituales:

  • Salar o condimentar la comida antes de haberla probado no es correcto. Según la Pappolla, "esto puede ser mal visto y significar que la persona puede llegar a conclusiones en los negocios incluso antes de tener la información necesaria".
  • El color marrón en los trajes debe ser evitado en los eventos nocturnos ya que carece de elegancia, según Sarmiento.
  • Ellos tampoco deben usar cadenas o pulseras visibles.
  • La experta recomienda evitar estampados llamativos, los tejidos gruesos o las telas con brillo para las mujeres.
  • Desde Grupo Imagen son contundentes al señalar que la bijou de strass no es adecuada para una cena de trabajo.

En conclusión, las asesoras de imagen coinciden en que la ropa y accesorios deben ser considerados como herramientas que permitan sentirse cómodos, al tiempo que compongan un look adecuado, que transmita credibilidad y confianza.

Así, la imagen personal junto con los comportamientos adecuados y un buen speech pueden ayudar a cerrar un trato o permitir generar una relación de confianza con un cliente o colega.

 

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